Seis formas de regar las plantas en vacaciones

Jardín sostenible
  • 10 Agosto 2016

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Cuando te vas de vacaciones, ¿qué pasa con tus plantas? ¿Las sigues regando, o las dejas a su suerte? Si alguna vez has optado por lo segundo, sabrás lo que te espera al volver de viaje: flores mustias, manchas oscuras en el césped… Regar las plantas cuando estás de vacaciones es fundamental, no importa que tengas jardín, terraza o solo unas macetas en el interior de casa.

¿Pero qué pasa cuando no tienes a nadie de confianza que las riegue por ti? Para esos casos de urgencia, en este artículo te traemos varias ideas para regar tus plantas mientras estás fuera.

 

 

1. ¿Por qué es importante regar en vacaciones?

Es posible que te preguntes: ¿qué le va a pasar a las plantas porque no les eche agua? Si te vas durante pocos días, es posible que nada. Pero en verano solo hace falta [una semana sin regar el césped] para que se seque y le salgan manchas amarilla. Ten en cuenta que las plantas de tu jardín reciben sol directo durante buena parte del día, por lo que la humedad que contengan se evaporará muy rápido.

A las macetas que están en terrazas y balcones tienes que sumarle otro problema: al estar en un recipiente, sus raíces son menos profundas y no tienen la misma capacidad de absorber agua que las que están plantadas en la tierra, lo que las hace aún más vulnerables.

 

2. ¿Cómo regar las macetas?

 

Cono de goteo

Si solo tienes que ocuparte de unas pocas plantas, las tiendas de jardinería ofrecen este útil sistema de automatización del riego. El cono cuenta con una abertura amplia que se coloca en la boca de una botella de plástico llena de agua (normalmente de un litro y medio), a la que previamente habremos hecho un agujero en la base para que entre el aire. En el extremo contrario el cono cuenta con una boquilla estrecha que se clava en la tierra de la maceta. De este modo el agua se dosifica a lo largo de los días y no inunda las raíces. Este método se emplea normalmente para ausencias inferiores a una semana.

Riego por capilaridad

Un truco rudimentario, sencillo de utilizar pero también menos eficaz. Para aplicar este método necesitas una cuerda de algodón, nylon o poliéster de cierta longitud.

Coloca uno de los extremos de la cuerda en la maceta que quieras mantener húmeda. Si quieres asegurarte de que el agua llegue bien a las raíces, puedes hacer hueco con un destornillador e introducir la cuerda en él. El extremo contrario irá en una botella o cubo con agua. Mientras estás de vacaciones, el cordel absorberá el agua y mantendrá las plantas húmedas.

Kit de riego semiautomático con depósito

La opción más fiable, y la que tendrás que considerar para atender a un gran número de macetas a la vez. En las tiendas de jardinería se venden kits económicos con todo lo necesario para hacer un sistema de riego que funcione de manera autónoma.

Este tipo de kits cuenta con un depósito de agua propio al que se conecta un tubo de riego con varios goteros incrustados. Los modelos más avanzados incluyen con un programador integrado que permite definir a qué horas se abrirá la válvula del depósito. La ventaja de este sistema es que no necesitas conectarlo a la corriente para que funcione. Sin embargo, si vas a estar muchos días fuera es importante que te asegures de que la batería del programador aguantará lo suficiente. Otra opción es escoger un depósito que riegue por gravedad en lugar de con electroválvulas.

 

3. ¿Cómo regar jardines pequeños?

 

Hidrogel

Si tienes un jardín de poca extensión, incluso con unos metros de césped y algunos maceteros, es posible que no te hayas planteado instalar un riego por goteo. Aunque este sistema siempre es el más recomendable, el hidrogel puede ser una buena alternativa. Puedes encontrarlo en distintos formatos, siendo más habituales los tubos inyectores, cristales o pequeñas perlas.

El hidrogel es un polímero elástico compuesto en su mayor parte de agua y nutrientes. Si te vas de vacaciones, entierra varias de estas perlas a lo largo de tu jardín en una proporción aproximada de 40 o 60 gramos por metro cuadrado. El hidrogel se descompondrá poco a poco y liberará el agua que contiene, regando tus plantas mientras estás fuera. En el caso de las macetas, lo recomendable es hacer en torno a cuatro orificios en la tierra para una maceta de diez centímetros de diámetro, añadiendo uno más por cada dos centímetros y medio extra, y luego rellenar estos orificios con el hidrogel.

Kit de riego automático con programador de grifo

Lo más habitual es que en algún lugar de tu jardín cuentes con un grifo en el que conectar la manguera. Si es así, una solución para regar tus plantas en vacaciones es adquirir un programador de grifo. Esta opción no solo te permite decidir cuándo y durante cuánto tiempo abrir el caudal, sino que te garantiza un suministro constante de agua sin importar el tiempo que estés fuera.

El programador se conecta directamente a la boquilla del grifo de tu jardín. Deja el grifo abierto, y el programador abrirá y cerrará la válvula en los tiempos que le indiques. Puedes adquirirlo dentro de un kit que incluya el tubo de canalización y los goteros, o comprarlo de forma independiente.

 

4. Cómo regar jardines grandes

Con jardines a partir de cierta extensión, soluciones como las bolas de hidrogel no serán suficientes para cubrir sus necesidades. En estos casos tendrás que plantearte la instalación de un sistema de riego automático completa.

Para ponerlo en marcha necesitarás un trazado de tuberías que lleve el agua a las electroválvulas distribuidas a lo largo de tu jardín. El tipo de instalación que tengas determinará qué programador te conviene más: así, si tus electroválvulas están conectadas a una fuente de electricidad, puedes emplear un único programador a corriente que las centralice todas. Si están aisladas tendrás que utilizar un programador a batería en cada una de ellas.

Las electroválvulas irán conectadas a su vez a un sistema de riego por aspersión o por goteo (los más habituales). La elección de uno u otro dependerá sobre todo de la extensión de tu jardín y del tipo de plantas que tengas.

Sensores

Aunque su uso no es obligatorio, un sensor conectado a tu programador de riego te permitirá ajustar con más precisión el gasto de agua. Un sensor de lluvia, por ejemplo, te protegerá de las repentinas tormentas de verano al impedir que el riego se ponga en marcha. También puedes usar un sensor de humedad, que mide la cantidad de agua de la tierra y anula el riego si es excesiva. ¿Qué pasaría si, estando de vacaciones, una de las tuberías tiene una fuga y ahoga las raíces de tus plantas?

 

Extra: Tres consejos para regar en vacaciones que no debes seguir nunca

 

Meter las macetas en agua

Si tienes macetas en casa, puede que sientas la tentación de dejarlas en un recipiente con agua (la bañera, una cubeta) para que las raíces se mantenga húmedas mientras estás de vacaciones. Evítalo a toda costa: lo único que conseguirás será que las raíces se pudran y la planta muera.

Regar en abundancia

Un sistema similar al anterior, pero para el jardín. Inundando tu césped solo derrocharás agua y ahogarás las hojas. E incluso si las raíces sobreviven, es probable que desarrollen hongos por el exceso de humedad.

Cerrar las persianas

Mantener tus macetas a la sombra no supondrá una gran diferencia en el agua que necesiten mientras estás fuera. Además, lo más probable es que se debiliten o mueran al no poder hacer la fotosíntesis.

¿Os han parecido útiles estos consejos? ¿Qué hacéis vosotros para regar vuestras plantas cuando os vais de vacaciones?

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